junio 14, 2006

Ser afín

Si todavía no has podido creer que existen Ángeles, Serafines, Elohims y Jerarquías de Ángeles, Maestros, y Extraterrestres; pues tampoco deberías creer que existen demonios, fantasmas, hechiceros, espíritus malignos, personas malvadas y mal intencionadas que te pudiran hacer daño.

Al no creer en los primeros, estarías dejando de aprovechar la ASISTENCIA, PROTECCIÓN y GRACIA de Esos Seres "Alados". Por otra parte, si crees en la maldad -que aparece con frecuencia anunciada en los periódicos, en la televisión, en la radio y en general en todos los medios de comunicación-, es porque esa es la evidencia para Ti (esos son los “medios” que utiliza el Espíritu), con el fin de que puedas comprender lo que la Energía de Tu Mente aún necesita transformar, liberar, superar, PERDONAR para lograr sentir que Todos los Seres en Verdad Somos Afines, Uno.

Cuando puedas, desde Tu Mente pero con todo el Corazón, Amar a cada persona y a cada partícula atómica existente en el Planeta y en el Cosmos; encarnada, desencarnada, visible, invisible, conocida, y desconocida, viva, y muerta (si excluyes a alguien o a algo, quedas excluido en esa proporción - el "ego" siempre va a intentar justificarse) podrás también entonces sentir y expresar que Eres en Esencia y Verdad un Ser afín a Todos.


Así con esos antecedentes -y para seguir en el JUEGO de la CONSCIENCIA-, podrás aceptar, aprovechar y disfrutar, las siguientes "Meditaciones Seráficas" dictadas por Justínius, Capitan de las Huestes Seráficas (tomadas de "Actas sobre la Ascensión de Serapis Bey" de M. y E. Prophet):

Junio 14, 2006

junio 13, 2006

¡OH! muerte, ¿dónde quedó tu victoria?

¿Cómo vamos a desembarazar al Alma del cerco de la razón engañosa?

Mire hacia abajo luego hacia arriba, y vi que se aproximaban los Llameantes Serafines;
en mi interior el deseo de purificación era intenso.

Mi Alma estaba separada de mi Cuerpo, y comprendí que todo lo que había sentido como atadura de solidez e identificación con una conciencia integral, intransigente, ya no existía.

Anduve vagando por Espirales de Nebulosas, por sutiles velos de Luz, por el Cabello Flameante de los Serafines.
Vi los lugares del Sol y el girar de Mundos vacíos, así como de los sobre-poblados con un orden progresivo de Humanidad.

Comprendí el Mensaje de los Ancianos y supe que la Consciencia de un Niño es la consciencia de los puros de corazón. Supe que los puros de corazón verán a Dios y que las sofisticaciones de la Tierra son castigo para mi propia realidad.
Mi Corazón estallo en pedazos…

¡OH! Amor Divino, no me separes, ni por un instante, de las experiencias de lo Eterno.
El último enemigo que a de ser destruido es la muerte.
¡OH! muerte, ¿dónde quedó tu aguijón?
¡OH! tumba, ¿dónde quedó tu victoria?
No sé de ataduras que me aparten de Tu Presencia. Tu Majestad conmigo es todo Hombre conmigo, y Yo con todo Hombre sigo el camino que lleva a Ti.

Extracto - Meditaciones Seráficas - I

Ahora comprometo mi conciencia
con los Seres de Fuego,
con las Huestes Seráficas;
ahora veo que el deseo de Dios
es el mas intenso,
que rebosa blanco resplandor:
hornaza candente al blanco
cuya frescura es mi deleite.

Veo las sombras y los velos de pensamientos
y necedades humanas derretirse,
evaporarse, desvanecerse en el aire;
y todo lo que YO SOY está en todas partes
y en todas partes YO SOY.

Consume la escoria en mí, ¡oh, Dios!
la sustancia impura del suelo,
la moribundez de la llama mortal;
consúmelo todo, ¡oh, Poderosa Llama!
y llévame de la mano ahora mismo
y condúceme a la luz que resplandece.

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YO SOY los puros de corazón,
porque los de puro corazón a Dios verán.
Y ahora que me uno a las Bandas de Serafines,
sé que del mundo de ilusión, confusión,
comercialización, irrealización,
intenza gazmoñería
y de miedo de la luz que aparta
¡yo he venido!

He superado miedo y duda.
Y ahora me cubre una vestidura tejida de Sol;
mi carne se cubre de un Manto Electrónico envolvente:
electrifica mi forma toda;
renueva mi Mente,
mi identidad con su Yo original;
el resplandor de aquella estrella
que está dentro de mí y en mi frente
la esperanza de los siglos es.

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¿Cómo llegó el oscuro, mohoso humo de millones de chimeneas, de negras nubes que saturan los pulmones de los Niños de polvos de sílice y magnesio?

¿De dónde esta irritación, esta tos de desolación y este letargo de los Hombres, como melaza con la tenacidad de la goma?
¿Cómo fue que esto llegó a la manifestación ante nosotros en forma de impedimentos?
¿Cómo vamos a desembarazar al Ama del cerco de la razón engañosa?
Mire hacia abajo luego hacia arriba, y vi que se aproximaban los llameantes Serafines; en mi interior el deseo de purificación era intenso.

Y vi el remolino de Pensamientos y Sentimientos Humanos, el golpeteo de sus colores y el vomitar de desechos. Injuria tras injuria que se lanzaban Hermano contra Hermano. Una terrible lucha por la deificación del ego, por poner al ego en el primer plano.

Llegaron los Serafines como Rayos Luminosos de Fuego atravesando la atmósfera, y supe que poseen la virtud de la penetrabilidad cósmica:
Como rayos cósmicos podían atravesar la forma carnal del Hombre, sus pensamientos y sentimientos.
Cuando la penetración tuvo lugar y los Serafines atravesaron la Consciencia Humana, ¿cuál fue el residuo que quedó, qué clase de absorción tuvo lugar?

Vi claramente que hubo absorción y que quedaron residuos:
Absorción en virtud de la transmutación instantánea de toda la sustancia que quedó próxima a su trayectoria.
Noté también que uno de los residuos fue una Devoción Candente Blanca, cargada de un anhelo de pureza. Percibí que esta cualidad aparecía en la conciencia de muchos; mas, de no ser nutrida y aceptada por ellos, declinaría en muy poco tiempo, pues la disociación de estas ideas ocasionaría que las Chispas de los Serafines que quedaron flotando siguieran a su Cuerpo Paterno y abandonaran su hogar temporalmente inoportuno.

junio 12, 2006

¿Dónde se encuentra la división entre Nosotros?

Contemplé la Predicación de Dios, la Primera Causa, sin mácula, de brillo magnificente, calificando a cada desprendimiento Monádico con la similitud intensamente resplandeciente del Divino.

Qué delicia de igualdad, sin defraudar a nadie; los celos no habián nacido. El fuego persistía, no diminuto ni finito. Era una Espiral Creciente de concepto. Desde el Punto emergían los círculos y, como las manecillas del reloj, tejian en el Espacio un Cono que, cual Dorada Escalera, escalaba las alturas, sondeaba las profundidades y unificaba lo diverso.

¿Dónde se encuentra la división entre Nosotros? No la hay. Todo lo que divide no está entre Nosotros.Todo lo que aspira a conquistar no se encuentra entre Nosotros, porque su Amor Nos enamora. El rubor del pétalo de una flor es translúcido para Nosotros, porque su luz fluye a través de la sustancia como la persiana más delicada.

Naturalmente dotados y dotando de naturaleza,Tus Rayos Omnidireccionales inundan de superioridad translúcida -transparencia-, revelando como translucidez, ocultando y diversificando el motivo del deleite del ojo de un niño. YO SOY, y como YO SOY Vosotros Sois, Nosotros Somos, Ellos Son –ES.

Todo se concentra como una unidad estremecedora y palpitante de próposito en funcionamiento: Acción sin cabida para la reacción, porque todo está automatizado de tal manera que exprese Individualidad, Acción, Latido, Unidad, Propósito ardiente y Continuidad. La continuidad y la inmortalidad son una misma cosa, y todo lo que persevera vale; y todo lo que vale persevera para recuperar su mayor gloria detrás de los velos de la trascendencia siempre en retroceso.

“De cierto os digo, que si no os volviereis y fuereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” La conciencia subrepticia del Hombre, como nube entintada o como deyección de un calamar gigante, opaca la atmósfera y mantiene al Hombre hundido. Ahora rompemos estos lazos, y toda su tenacidad, y sentimos cómo el magnetismo del Mundo es sustituido por el magnetismo del Cielo.

junio 11, 2006

Extracto - Meditaciones Seráficas - III

El Reino de los Ángeles
también tiene sus delicias
y la realidad de los Maestros Ascendidos
espera el vuelo de las Almas
que ansían romper los lazos
de la desesperanza
que despojan al mundo de los prodigios
del Radiante Designio Divino:
Atrapado penosamente en la trama de ritos,
plegarias y dogmas
pero tan hermosamente guardado
en Llama vibrante de Triple Divino deleite:
Amor, Sabiduría y Poder
dentro del Corazón y Alma.

Y ahora, mientras espero la expansión
del gran mundo macrocósmico
dentro del reino microcósmico del Ser,
veo que, nacido en mí, está el poder
de la expansión ilimitada
en todo momento.
¡Oh, Dios!
te agradezco las horas de resplandor
que llegan formadas por minucias,
minutos, segundos y micropausas,
mientras la Mente se vuelve
para registrar por siempre
Tus inmortales Leyes.



¿Qué es esta Puerta perlada
ante la cual Me encuentro?
¿Se trata de un reino de quimera
donde acecha una banda oscura?
No, porque el Rostro que ahora
con claridad veo,
atisbando tras la Puerta Abierta,
es el Rostro de un Ángel que conocí
mucho tiempo atrás.
Mis pensamientos se deslizaron
por el canal de la finitud y toda la luz
de la esperanza se desvaneció…
La soga rompí y el temor
de la gélida desolación me sobrecogió
hasta que Me vi completamente envuelto
por las cuerdas de la ilusión
y las vanidades.

Ahora nuevamente Me elevo,
vibrando hacia los Cielos, donde Dios
y el Hogar como Fuegos de Amor
relucen rumbos renovadores
que Ascienden las Divinas Fuentes.

Mi Alma empieza otra vez a subir
por la escalera donde llega
cada significado, delicado,
suave, puro…
Y Me hace saber
que el Plan seguro de Dios
Me sostendrá cuando el mundo
parezca ir al desastre.

Porque después de todo
solo hay un Gran Corazón
que hace latir el Nuestro,
y Nosotros hemos de elevarnos
a más Bellos Reinos,
donde nos pongamos a tono, a uno,
con lo que en Verdad Vive,
pues el Paraíso es la Vida que otorga
la nobleza de los esfuerzos justos
para contrarrestar el concepto de polvo
del que Dios hizo esperanzado una Alma
viva y por entre el vaho fragante
revela la meta del Paraíso venidero.



Vuestro en el Nombre de la Magnificente Llama Divina, el Capitán de las Huestes Seráficas,
Justinius.